Salfa Corp es una de las empresas más grandes de Chile. Un negocio global, Salfa Corp opera en ingeniería, construcción y propiedad; es líder en los mercados de ensamblaje industrial e ingeniería civil. La compañía se adjudicó el contrato para el proyecto Costanera Center en Santiago. Este complejo, compuesto por cuatro edificios en la intersección de la Avenida Andrés Bello y Nueva Tajamar, se encuentra a pocos metros de la estación de metro de Tobalaba.

El Rascacielos más alto de Chile

Su edificio principal, la Torre Gran Costanera, tendría una superficie total de 128,000 m² y tendría 300 metros de alto incluyendo una espiral en la parte superior (265 m hasta el más alto de sus 70 pisos) y estaría equipado con 48 ascensores de alta velocidad que se movería a una velocidad de 6.6 metros por segundo.

Estas características significaron que el Costanera Center sería el rascacielos más alto en Chile y América Latina, y el segundo en el hemisferio sur.

Necesita ser rápido, eficiente y confiable...

La comunicación rápida, eficiente y confiable entre las grúas y sus operadores de carga fue muy importante para toda la construcción. El agente de Hytera, Acmetel, ofreció inicialmente un sistema analógico con la radio convencional UHF Hytera TC-700 para los operadores de carga y TM-610 para los operadores de grúa.

Sin embargo, dada la tarifa de construcción y los cambios que este edificio estaba generando en el área de comunicaciones debido a su altura y estructura, se tomó la decisión de migrar a una solución digital, asegurando que no hubiera interrupciones en las comunicaciones.

Sin barreras de transmisión

El equipo utilizado durante la construcción incluye grúas montadas en estos mismos edificios para transportar cargas pesadas. Cada grúa trabajó con operadores en el terreno (mecánicos) que proporcionaron instrucciones de transporte de carga, ya que el conductor de la grúa era prácticamente incapaz de ver la carga y tenía que confiar en sus operadores en el suelo.

Dada la altura y la estructura de las torres, la comunicación fue difícil, ya que las paredes crean enormes barreras para la transmisión de la señal.

La comunicación debe ser 100% confiable ya que existe el riesgo de daños materiales e incluso la muerte si el conductor de la grúa no recibe las instrucciones de uno de los mecánicos.

La solución analógica funcionó bien hasta que los edificios crecieron y se formaron. Esa evolución creó zonas más silenciosas y una mayor interferencia en la parte superior de las torres.

Las radios Hytera DMR fueron elegidas como la solución junto con el uso de repetidores que aumentaron la cobertura de los mecánicos, eliminando la posibilidad de interferencia.

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5 enero 2017